CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco dijo que está en paz consigo mismo y que no toma “tranquilizantes” mientras lidia con la corrupción en el Vaticano y casos de abusos sexuales por parte de sacerdotes. “Existe corrupción en el Vaticano, pero estoy en paz”, declaró a líderes de órdenes religiosas con los que se reunió en noviembre pasados.

En la reunión, el Papa dijo que el abuso sexual de niños por parte de sacerdotes es “una clara señal de que el diablo está operando para destruir el trabajo de Jesús a través de aquellos que deberían estar proclamando a Jesús”. Esta “enfermedad” debe ser identificada en forma temprana, agregó, y los seminaristas tienen que ser mejor evaluados para aislar a posibles abusadores.

Francisco afirmó que los seminarios no deberían aceptar a candidatos que hayan sido rechazados o expulsados de otras instituciones. Los que defienden la protección de los menores sostienen que eso ha sucedido en el pasado.

Cabe recordar que Francisco creó un nuevo Ministerio de Economía para centralizar las operaciones, fortaleció el poder de la Autoridad de Inteligencia Financiera del Vaticano y designó a un auditor general.

Por teléfono

El papa Francisco llamó ayer por teléfono a un hombre que denunció haber sido abusado sexualmente en los años 70, cuando era estudiante en un colegio católico de Argentina.

“Hablamos varios minutos de cosas muy importantes que guardaré por siempre en mi corazón. Su bendición final la quiero hacer extensiva para todos los que estamos en esta lucha contra el abuso y el maltrato”, reveló en su cuenta de Facebook Rufino Varela. (DPA y Reuters)